viernes, diciembre 26, 2025

Amary

Fue un tiempo irreal, el limbo de lo nuestro que aún no lo era, la inexistencia de lo inevitable se deslizó silente entre los días, aleteó entre el espacio diverso que a ti y a mí nos separaba ¿o nos unía? Paso a paso la tierna calma se fundió en un abrazo, magnético, único, tal vez en una palabra, divino. El tiempo fue cómplice, celestino de la ternura y el deseo, en un momento justo 9 días después de luna llena en el mes que no es igual en donde nadie lo ve en el aroma de la noche mi voz dijo lo que mi corazón gritaba, dio sonido a mi inconsciente desvelo, a la carrera muda y así la magia continuó sin freno, abriendo las puertas de lo oculto lo que se dice cuando se calla.

No hay comentarios.: